sábado, 5 de abril de 2014

¿Jugamos a casarnos?


Cap 25 parte 2 ¿De mal en peor?
Lali llegó a su casa y subió las escaleras como si no quisiera ser vista, claro que no quería que vieran sus ojos rojos por el llanto, seguramente todos en su familia se preocuparían y armarían un escándalo hasta que les dijera la verdad de sus lágrimas. Por primera vez en el día las cosas sucedieron como ella quería, llegó a su habitación y se dejó caer sobre la cama, su rostro se hundió en la almohada y empezó a analizar todo su día, maldita confusión que se cargaba sobre los hombros. ¿Cómo era posible que en un solo día todo cambiara tan rápidamente?
Con ese pensamiento se quedó dormida sin siquiera cambiarse a su pijama.
A la mañana siguiente hacía un frio peor que el anterior, Lali usaba un abrigo blanco que le llegaba hasta las rodillas y unas botas negras tan largas que eran cubiertas por el abrigo, como era costumbre suya usaba su bufanda amarilla que lucía fuera de lugar con su vestuario. Nico estaba a su lado con su brazo sobre los hombros de su chica, él parecía ser un poco menos friolento que la castaña ya que sólo llevaba un suéter café y unos pantalones de mezclilla, tan simples como él mismo.
Habían llegado antes de la hora acordada al parque pero estar dentro del auto de Nicolás le resultaba un poco incómodo a Lali era esa la razón de que estuvieran fuera esperando la llegada del modelo.
— ¿Tienes frio? —le preguntó.
—Un poco, pero estoy bien —le contestó recargando su cabeza en el hombro del castaño.
Le sonrió y levantó el rostro de su novia delicadamente para poder darle un suave beso, un beso que fue interrumpido al escuchar llegar un auto al lugar.
Ambos se apartaron y vieron un auto amarillo estacionarse junto al auto negro.
Como si un imán lo hubiese forzado a salir Pitt salió del auto rápidamente y caminó hasta el encuentro de Lali y su novio.
—Hola —les saludó y se sintió en la necesidad de asentir con la cabeza.
—Mucho gusto —dijo Nicolás dejando de abrazar a Jeanne para poder extenderle su mano al modelo frente a él—. Soy Nicolás O’Brien —Peter lo saludó de mano manteniendo un apretón un poco más fuerte de lo normal.
—Juan Pedro Lanzani —se presentó y soltaron sus manos, ambos sentían un ligero ardor en sus manos, la fuerza definitivamente no había sido normal.
— ¿Y el Smith? —preguntó el moreno divertido.
—Es mi apellido artístico —le aclaró.
—Bien. Así que fuiste novio de Lali ¿no? —le preguntó regresando su brazo a la castaña que no apartaba la vista de Pedro, su cabello seguía ligeramente húmedo lo que significaba que se le había hecho tarde o al menos que una nube hubiera estado derramando una tormenta sobre él antes de llegar al parque.
—No exactamente novio —le contestó y extrañamente lo hacía sentir incómodo, Nicolás no lucía aterrador ni nada pero su postura era otro asunto—. Sólo “Jugamos a ser novios”.
—Eso escuché —dijo viendo hacia Lali, besó su frente y de nuevo volvió la vista a Peter—. Pensé que podríamos ir a desayunar cerca de aquí y hablar…
La invitación de Nico fue interrumpida por el sonido de un celular timbrando fuertemente.
—Disculpen, es mío —dijo Pitt sacando su celular del bolsillo de su pantalón y viendo la pantalla, era Rochi, se disculpó con una señal de mano y retrocedió un par de pasos para poder atender la llamada—. Ro est…
—No importa lo que estés haciendo, te enviaré una dirección a tu celular, es algo muy urgente —sonaba alterada y parecía estar conduciendo—. Dime dónde estás también si puedes, habla con Lali.
—Estoy en el parque cerca de la universidad y La está aquí con su novio…
—Perfecto, estaré en un minuto, no se muevan, ninguno —le advirtió y colgó la llamada. Peter confundido volteó hacia la pareja y se encogió de hombros.
— ¿Les molesta si una amiga viene con nosotros? —preguntó casi tímido—. Dijo que llegaría en un minuto.
Y no fue ni un minuto lo que tardó la rubia en llegar al parque y casi estacionar su auto rojo encima del auto de Peter. Salió de un salto del auto y casi corrió hasta donde se encontraban los tres de pie esperándola.
— ¿La viste? —dijo Ro apenas llegó a Pitt.
— ¿Qué? —preguntó el modelo sin entender.
— ¡Te envié una dirección para que la vieras! —dijo casi furiosa.
—Puedes saludar si quiera a los chicos —dijo Peter sacando su celular nuevamente.
La rubia se giró hasta ver a Jeanne que tenía una nerviosa sonrisa y hacia Nico que sus ojos azules la hicieron casi atragantarse con el aire frio del lugar.
—Buenos día Lali y…
—Nicolás pero puedes decirme Nico —dijo extendiendo su mano hacia ella—. Ayer no nos presentamos.
—Sí, creo que estaba demasiado interesada en llegar al edificio que fui un poco descortés —dijo sonriendo casi nerviosa y agradeció saber controlar sus expresiones porque si no ya se hubiera sonrojado de sentirse observaba por esos ojos. Eso creía pero la verdad era que sus mejillas ya se habían teñido de un ligero rubor rosa.
Lali no entendió como es que se conocían pero no preguntó.
— ¡Mierda! —gritó Peter observando la pantalla de su celular y por ende todos voltearon a verlo.
—Sí, aunque yo no usé esa palabra —dijo Ely caminando a hacia el modelo—. Pero sí lo pensé.
— ¿Pasa algo malo? —preguntó Jeanne abriendo su boca por primera vez desde que había visto a Peter.
—Sí —respondió Rocío y de su enorme bolso violeta que había llevado colgando al hombro sacó un ipad que con solo sacudirlo hizo que la pantalla se encendiera dejando ver unas escenas que dejaron temblando a Jeanne.
Había una secuencia de fotos en donde los protagonistas eran Pitt y La, primero se veían los dos platicando en el estacionamiento de la universidad, en la siguiente foto Peter estaba frente a ella acercando sus rostros, después salía la foto en donde ambos se estaban besando y Lali ya lo estaba rodeando con sus brazos como si su vida dependiera de ello, en la otra foto Pedro besaba la frente de la castaña. Las siguientes fotos eran ya en la noche, estaba oscuro y ya no estaban en la universidad, estaban de pie en entrada de la casa de Pitt, ahí primero hablaban, después el modelo la abrazaba y después él sostenía tiernamente el rostro de Lali en sus manos. Así terminaba la secuencia de fotos.
Rochi suspiró y movió la pantalla para que vieran el artículo escrito debajo de estas fotos.
-Al parecer los rumores de que nuestro modelo, Pedro Smith, había vuelto a la ciudad eran verdaderos, ya que, como se observa en estas fotos fue visto por nuestros reporteros junto a una misteriosa chica castaña.
-Algunos dicen no conocer a esta chica pero nosotros creemos que es su antigua novia, aquella linda chica que lo acompañaba en la fiesta de sus padres ya casi tres años atrás y aunque todo ese tiempo estuvieron separados al parecer el amor entre estos chicos no terminó. Ustedes júzguenlo volviendo a ver la tercera foto en donde comparten un beso apasionado.
-Sería agradable ver como estos dos tortolos vuelven a estar juntos en una relación romántica.
El artículo terminaba con una foto de Lali y Peter juntos en la fiesta de bienvenida de los padres del modelo, ella vestía el hermoso vestido verde y él aquel traje de gala negro.
—Arreglaré este malentendido de inmediato —dijo Pitt estrujando su celular en sus manos.
— ¿Cómo lo harás? —preguntó Rochi guardando su iPad dentro del bolso.
—Diciendo la verdad —contestó.
— ¿Cómo qué? ¿Diciendo que besaste a mi novia para comprobar si aún sentían algo? —dijo Nico—. ¿Eso no arruinará tu reputación?
—Me importa una mierda mi reputación, pero no voy a dejar que Lali salga perjudicada de esto…
—Correcto —dijo Nicolás asintiendo. Debía admitirlo, ese modelo de cara bonita amaba realmente a Lali.
— ¿De mal en peor? —preguntó una vocecita familiar para todos menos para Ro.
Brenda apareció detrás del auto amarillo con su celular en la mano.
— ¿Brenda? —preguntó Lali viendo a su hermana.
—Perdona, te seguí, observé esta foto en la madrugada y cuando me desperté ya no te vi en la cama por eso vine a seguirte, aunque no me imaginé que tendrían reunión —dijo la castaña encogiéndose de hombros—. Sólo quería advertirles también que aquí hay dos tipos vestidos de negro con cámaras dispuestos a fotografiarlos, si es que no lo ha hecho ya.
Todos observaron alrededor pero estaba claro que no los verían a simple vista.
—Hay que irnos de aquí ahora —masculló Pitt.
— ¡Voy contigo! —dijo Brenda corriendo hacia el modelo.
Ya todos en sus respectivos autos condujeron en círculos durante media hora intentando perder a los fotógrafos. Habían quedado de acuerdo en verse en el restaurante que estaba cerca de la casa de Peter, ya que él conocía a los dueños y sería fácil hablar ahí sin ser interrumpidos.
Antes de bajar del auto Brenda le dijo a Pitt:

—Creo que ahora mi hermana y tú jugarán a ser más que novios —y salió del auto.

Sigue...

Hasta mañana!

Besos
Lunis♥

¿Jugamos a casarnos?


Cap 25 parte 1  ¿De mal en peor?
Lali no se dio cuenta de que mientras caminaba por la calle casi oscura era seguida por una persona vestida de negro, e incluso llevaba gafas negras, y una cámara profesional, de esas que podían estar a más de 50 metros de distancia y tomaría una foto como si estuviera cerca de ella. Giró conforme la calle curvaba y en un par de minutos llegó a la casa de Pitt.
Sintió que sus manos temblaban mientras se debatía entre tocar el timbre y quedarse ahí a esperar que él le abriera o salir corriendo, salir corriendo le resultaba más atractivo. Sin darse cuenta su dedo estaba presionando el botón del timbre pero este en lugar de sonar como un timbre común emitió un sonido como si alguien estuviera levantando la bocina de un teléfono.
—Diga —dijo la voz de Petera través de una bocina que Jeanne no había visto un segundo antes.
Ella presionó el segundo botón que era de color verde y habló.
—Pitt, soy La…
— ¡Lali! —exclamó el modelo y en cuestión de segundos la puerta fue abierta—. ¿Qué pasó? ¿Estás bien? —preguntó acelerado.
Ella asintió rápidamente pero sentía como si sus labios estuvieran sellados con algún buen pegamento y no le permitiera abrirlos. Ambos se quedaron en silencio viéndose por todo el rostro pero nunca a los ojos.
—Amm, yo… —empezó Lali, lanzó un suspiro y se decidió a verlo a los ojos, los cuales ya la estaban esperando—. Mi novio quiere conocerte —dijo finalmente.
La mandíbula de Pitt se tensó tanto que pensó que se quedaría trabada de un momento a otro. Odiaba escuchar esa palabra saliendo de los labios de la única mujer que amaba en verdad.
Sus manos se apretaron hasta formar puños y apartó la mirada de los ojos castaños de la chica.
— ¿Por qué? —preguntó intentando esconder su enojo.
—Porque él nos vio hoy en la mañana —le respondió y su voz empezó a querer escaparse de su interior—… cuando nos besamos…
El modelo volteó a verla nuevamente y en el hermoso rostro de la muchacha se reflejaba una culpa que no comprendía.
—Lali…
—También él fue quien estaba detrás de tu auto… él encontró mi bufanda amarilla en el mismo lugar en donde yo había caído al suelo… —su voz empezaba a quebrarse, no dudaba que en cualquier segundo rompería en llanto—… dijo que estaba bien pero… no… es así.
Y Peter la atrajo a su cuerpo envolviéndola entre sus brazos fuertemente para demostrarle que estaba a salvo, que era protegida y que si quería llorar podía hacerlo.
—Todo está bien —intentó tranquilizarla sobándole la espalda en círculos con la palma de su mano. La besó en la parte superior de la cabeza—. Yo le explicaré todo…
—Quise besarte —dijo enterrando su cabeza en el pecho del modelo, no estaba llorando pero su cuerpo temblaba nerviosamente y su voz se escuchaba ronca y sin fuerza—. Quise hacerlo. Así que no tienes que explicarle nada.
—Pero…
—No sé porque quiere verte, exactamente, pero me dijo que te asegurara que no te iba a hacer nada —rio y sus manos sujetaban el delgado suéter que llevaba puesto Pitt en ese momento, su cabeza seguía apoyada en su pecho—. Nico es un buen chico… aunque un poco mayor —necesitaba advertirle que su novio era diferente de cómo pudiera imaginárselo—, tiene tatuajes en sus brazos y le gusta el box, las motocicletas y…
Peter rio sin dejar de abrazarla.
—No tienes por qué decirme como es él —pero sí le sorprendía la descripción que Lali estaba haciendo de su novio ¿Tatuajes?
La sostuvo por los hombros con una mano y con la otra levantó su rostro para que pudieran verse a los ojos.
—Lali, lo que dije esta mañana… —el cuerpo de la castaña de estremeció, ¿A caso le iba a decir que había sido una mentira y que no le quería? ¿Le importaba que no la quisiera?—. Te quiero, La. No puedo sacarte de mi cabeza —suspiró levantando su mirada apenas unos segundos para volver a los ojos castaños que tanto quería—. Te necesito pero… pero sí tu no sientes nada por mí no te voy a seguir, dejaré de ir detrás de ti y así tu podrás estar con tu novio sin que temas de mí. Necesito que me digas en este momento que sientes por mí.
Lali asintió y suspiró pesadamente, cerrando sus ojos y abriéndolos para conectar su mirada con la de Peter.
—Aun me gustas —dijo rápidamente y el modelo dejó salir un suspiro de alivio—, pero...—esos malditos “peros” que tanto odiaba—. Quiero a Nico, en verdad lo quiero. Te juro que no quiero lastimarte, Pitt, pero creo que debes alejarte de mí.
— ¿Quieres que me aleje de ti? —le preguntó uniendo sus frentes. ¡Dios! Ansiaba tanto poder probar sus labios nuevamente pero por respeto a ella se limitó a cerrar los ojos y contener el impulso.
—Yo… —balbuceó pero fue interrumpida por una voz linda y madura al mismo tiempo, una voz femenina.
—Gracias por prestarme tu cocina, Pitt —dijo Rocío caminando hacia la puerta y cuando logró percibir que no estaba solo, sus ojos se agrandaron e intentó esconderse pero ambos chicos ya habían dirigido su mirada a ella.
Lali vio a la alta rubia con cuerpo de súper modelo y rostro de diosa que llevaba sobre sus dos manos un recipiente de plástico transparente cubierto con papel aluminio. La muchacha la observó y una sonrisa perfecta se formó en su perfecto rostro.
—Hola, tú debes ser Lali —dijo la rubia viendo directamente hacia ella—. Pedro habló mucho de ti —volteó hacia Peter que negaba muy lentamente en dirección a Rochi—. Bien, continúen que yo ya me iba, sólo ocupaba una estufa. Por cierto, soy Rocío.
La castaña asintió mientras Rochi se acercaba a ella con una sonrisa aun en su rostro.
—Lali —soltó está en un susurro casi inaudible.
—Un placer conocerte.
Y sin decir nada más salió por la puerta rápidamente, la mirada castaña de Lali se regresó hacia Peter.
—Ella es tu…
— ¡No! —negó inmediatamente, no quería ni necesitaba mal entendidos—. Ella es Rocío, mi ex novia de hace muchos, muchos años —le aclaró—, pero recién se mudó aquí y aun no consigue una cocina lo bastante buena como para cocinarse a ella misma. Por eso le presto la mía, pero te prometo que no es mi novia.
—No tienes por qué hacerlo, eres libre de salir con quien quieras —y dicho esto se dio media vuelta para marcharse pero Pitt no se lo permitió, la tomó de un brazo y la hizo girar.
—Ella no es mi novia, sólo la perdoné y la invité a venir aquí. La, sólo te quiero a ti — dijo casi en tono de súplica.
No tenía caso sentirse así, de la manera en que seguramente Peter se sentía al saber que ella tenía novio, sin embargo sí que sentía celos. Era un estúpida, querer a dos chicos a la vez era una estupidez por parte de ella. ¿En dónde había quedado su madurez?

—Nos vemos mañana a las 7 en el parque que está a una cuadra de la universidad —y se soltó de su agarre para marcharse.

Sigue...

Besos!
Lunis♥

viernes, 4 de abril de 2014

¿Jugamos a casarnos?



Cap 24 ¿Te gusta?
Las clases habían pasado tranquilas y Lali ya se sentía mucho mejor que esa mañana. La campana anunció el final de las clases así que contenta salió del edificio para encontrarse a su novio esperándola, sus miradas conectaron y ambos sonrieron. Ella corrió a su encuentro y sus labios se buscaron entre sí para besarse lentamente frente a todos los estudiantes que salían del mismo edificio.
—Te tengo una sorpresa —le susurró sobre sus labios. La echó hacia atrás su cabeza para poder verlo a los ojos y la confusión adornaba su rostro tiernamente—. Bueno, es algo así, nos ayudará a ambos —le sonrió—. Pero cúbrete los ojos.
Ella asintió en medio de la confusión y Nico caminó detrás de ella para cubrirle los ojos con sus grandes y fuertes manos, de esta manera ambos empezaron a caminar en dirección al estacionamiento y al llegar ahí el muchacho sonrió confiado mientras veía su auto deportivo de color negro, descubrió los ojos de su novia.
— ¡Ta-chan! —imitó un tonto sonido de sorpresa con su boca.
— ¿Qué? —preguntó Lali en un susurro, ella ya había visto ese auto pero no recordaba dónde ni cuándo y además ¿Por qué Nicolás tenía un auto si él era un fan de hueso colorado de las motocicletas?
—Compré este auto el pasado fin de semana pero aun había detalles de los que quería asegurarme arreglar antes de que lo vieras —le explicó pero el corazón de la castaña estaba a mil por hora.
— ¿Por qué lo compraste? Tú amas las motocicletas —le susurró con sus ojos aun clavados en el elegante auto deportivo. ¡Lo vio esa misma mañana!
—Porque te amo más a ti y ya que tus padres no consideran una motocicleta como un buen transporte decidí comprarme este auto y así poder traerte diario a la universidad —la abrazó por detrás y reposó su barbilla en el hombro de su chica.
— ¿Lo compraste por mí? —Preguntó y sintió como él asentía sobre su hombro—. ¿Y tú motocicleta?
—La vendí…
—Pero era de tu padre…
—Lo sé y no es como si me trajera lindos recuerdos —se encogió de hombros—. Además creo que un auto es mucho mejor que una motocicleta, podemos ir los dos juntos y tus amigas también pueden venir, cuando necesites llevar las maletas de tu vestuario de teatro lo podemos guardar en la cajuela, aunque esa sí es bastante pequeña pero… —ambos observaron el auto—. Me gustó. ¿Y a ti?
—Me gusta pero debiste de haber gas…
La interrumpió girándola sobre sus talones para besarla, no quería que le preguntara sobre el precio del auto, no le iba a gustar.
—Vamos hay que dar una vuelta —ella asintió mientras mordía internamente su labio inferior.
Nico como de costumbre actuó como un caballero al abrirle la puerta para que ella entrara primero. Lali entró al auto nuevo de Nico y vio en el asiento del conductor una bufanda amarilla, era la que llevaba esa misma mañana.
Su corazón empezó a golpearle fuerte en el pecho y cerró los ojos conteniendo las lágrimas
¿Qué era lo que él había visto?
Definitivamente era el auto que había estado esperando a que Pitt avanzara mientras ella estaba en el suelo de la carretera.
Nico estaba esperando a que su chica se acomodara dentro del auto para poder cerrarle la puerta pero simplemente parecía que estuviera congelada.
— ¿Amor? —preguntó y vio sobre su hombro lo que los ojos de su novia estaban viendo con horror.
Rayos, había olvidado guardarlo en la cajuela para que ella no viera la bufanda. Suspiró y caminó hacia el lado del conductor para entrar.
—Eras tú —murmuró Lali al borde del llanto.
—Al principio no sabía que eras tú la que llevaba aquel… chico, pero después que vi que se cayó algo pensé en levantarlo y entregárselo al dueño del auto pero después vi que era tuya. Te llamé a tu celular pero me enviaba al buzón de voz así que pensé que de nuevo se te había hecho tarde, me fui directo a la universidad para sorprenderte ahí y quien se sorprendió fui yo, pero está bien —se encogió de hombros pero La negaba rápidamente con la cabeza y sus ojos cerrados—. Amor no es…
—No, no está bien. Perdona, hice algo malo pero no… es… él sólo…yo —no podía si quiera terminar de decir una pequeña oración.
—Está bien —se acercó a ella y acarició su mejilla, sus ojos estaban cristalizados por las lágrimas sin embargo no estaba llorando—. Debe haber alguna razón por la que tú hayas besado a ese chico y no me molesta. Te conozco amor y sé que eres capaz de hacer algunas cosas extremas si alguien te lo pide.
Quería aclararle todo, no quería mentirle a su novio.
—No fue exactamente eso —dijo Lali con un suspiró que absorbió las lágrimas que querían salir de sus ojos. Se sentó en el auto y cerró la puerta, se acomodó y su mirada estaba hacia el frente viendo los demás autos estacionados y cientos de estudiantes universitarios riendo y algunos jugando con la nieve que aún permanecía en el suelo del estacionamiento, suspiró y subió sus pies al asiento del auto para poder abrazarse las piernas—. Ese chico es alguien muy cercano a mí. Tal vez lo conozcas —volvió a suspirar—. Se llama Pedro Smith.
Nicolás frunció el ceño pero no por enojo si no porque el nombre sí que le sonaba familiar pero no podía recordar de dónde.
—Me suena a nombre de cantante o algo así —dijo el muchacho casi en tono incrédulo, seguramente estaba equivocado.
—Te equivocas —dijo sin despegar su mirada del frente—. Sí, es famoso, es un modelo y ha actuado en unas películas y telenovelas pero eso ni importa. Lo importante es que Pitt y yo estudiábamos juntos en la misma preparatoria y unos meses antes de graduarnos él y yo…
Guardó silencio, ¿Qué parte debía decirle y que no?
Las manos de Nico se apretaron fuertemente formando puños que ocultó de la vista de su novia aunque seguramente ella ni podía verlos ya que su vista se mantenía viendo hacia la nada.
—Me pidió que fingiera ser su novia —dijo finalmente y se sintió mucho mejor, nadie, a excepción de Brenda, sabían sobre esa mentira que Pitt y Lali habían mantenido en secreto, pero ahora que su novio sabía se sentía mejor—. Estuvimos por un mes o más fingiendo que éramos novios y nunca fuimos descubiertos, bueno Brenda si se enteró pero nadie más aparte de ella. Pero entonces él se fue y ya. Terminó esa mentira.
—Pero Pedro sí te ama —dijo Nicolás casi involuntariamente.
Lali sacudió su cabeza y volteó a ver a su novio.
—No, bueno, dijo que le seguía gustando…
—Siempre le gustaste, mientras “fingían” ser novios, me refiero —en su voz no había ningún tono molesto pero su mandíbula estaba tensa.
—No. No lo sé —dijo la castaña recordando casi todas las veces que se habían besado, en la escuela, fuera de su casa, en la boutique, en la fiesta de bienvenida y demás lugares, casi se sonrojaba—. Nunca me dijo nada de eso —y se guardó para ella que el último día que se vieron en el aeropuerto Pitt le había dicho que la quería—. Así que no sé…
—Y a ti te gusta —afirmó Nico y Lali sintió un golpe en su estómago que la dejó sin aire—. Puedo verlo en tus ojos.
—Yo… —negó rápidamente con la cabeza y sus cortos cabellos se agitaron alrededor de su cabeza—. Fue hace tiempo…
—Pero aun te gusta y lo entiendo, me conformo con saber qué me quieres más que a él —le dijo sonriendo y la castaña asintió.
—Te quiero mucho, Ni —le dijo sincera viéndolo a los ojos.
—Lo sé —se acercó más a ella para besarla—. Te prometo que no tengo ningún problema con eso. Pero quiero pedirte algo.
—Lo que quieras —dijo inmediatamente.
—Quiero conocer a Pedro.
Los ojos de Lali se abrieron como platos al escuchar esas palabras. Nico rio y regresó a su asiento.
—Prometo que no le romperé su linda cara —dijo burlón y ella sonrió casi tímidamente—. Pero me gustaría conocer en persona al hombre que besó a mi chica frente a mí.
—Técnicamente él no sabía que estabas viendo… ni yo sabía —dijo al final en un inaudible susurro.
Él nuevamente rio.
—Lo sé y cuando le digas que quiero conocerlo dile que no le partiré su cara para que no tema el conocerme —le guiñó un ojo a su chica y ella asintió esbozando una sonrisa.


Sigue...

Pobre Nico no? o Peter? o Lali? jajajaja
Hay sopresas!

Besos...
Lunis♥

¿Jugamos a casarnos?


Cap 23 parte 2 ¿Amor?
Las manos del joven del auto negro envolvieron fuertemente en el volante provocando que sus nudillos se tornaran completamente blancos. Eso no era real, no podía ser real lo que estaba viendo, Lali no era así, ella no era de esas chicas. Suspiró y apartó la mirada de aquella castaña familiar que besaba a un desconocido.
Las manos de Mariana subieron hasta los hombros del modelo en donde se aferraron fuertemente, incluso se paró sobre las puntas de sus pies para poder alcanzar mejor los labios del muchacho, sin perder la oportunidad rodeó el cuello de él con ambos brazos.

Peter  la atrajo incluso aún más hacia él, sus cuerpos estaban tan juntos que se transmitían su calor corporal e incluso sentían los latidos de sus corazones golpearse unos con otros, sus pulmones estaban casi vacíos pero no iban a desperdiciar esa oportunidad de besarse cuando había mucha probabilidad de que no lo volverían a hacer.
Separaron sus labios apenas unos milímetros para tomar aire y nuevamente continuaron con ese beso, verdaderamente no se dieron cuenta de las veces que se habían separado para recuperar el aire perdido que reclamaban sus pulmones y habían vuelto a unir sus labios, pero habían sido bastantes veces.
Un ruido fue el culpable de separarlos, ambos dieron un paso atrás Lali con su rostro inclinado y Pitt esperando por ver su expresión.
El muchacho esperó y esperó hasta que la castaña decidiera verlo a la cara pero al creer que seguramente estaba enfurecida con él acunó el rostro de ella entre sus manos para que pudiera verlo a los ojos. En los ojos de ella había culpabilidad y era eso mismo que Peter no había querido provocarle, pero no se había podido resistir al besar de esa manera a la primera chica en su vida que amaba.
—Lo siento, La —dijo suspirando—. Te falté el respeto —y dicho esto le dio un tierno beso en la frente para marcharse.

Lali ni pudo articular palabra alguna antes de que el modelo se fuera.
Con la respiración acelerada llevó sus manos a su cabeza haciendo todo su cabello hacia atrás para despejar su rostro y que este se enfriara por el aire, se sentía que estaba a punto de arder y no sabía cuál era la causa exacta, enojo, rabia… amor.
Se recargó en el auto de Pitt y se dejó caer de sentón al suelo y acomodó sus brazos sobre sus rodillas en donde se permitió esconder su rostro, respiró profundo para aclarar su mente.
¡Rayos! Aun lo seguía queriendo.
—Me quieres decir porque traes una cara del asco —dijo Eugenia viendo el reflejo de su amiga en el baño.
—Gracias, me haces sentir mejor, como no tienes idea —contestó Lali sarcástica pero al verse en el espejo se dio cuenta de que su amiga no mentía, se veía del asco, peor que eso, se veía como un zombi con rabia.
—Ya, es que te ves como si un bombón hubiera succionado toda tu belleza y te hubiera dejado en la…
—Tienes hambre ¿verdad? —le preguntó la castaña interrumpiéndola.
—Muero de hambre, vamos a la cafetería antes de que inicie el segundo periodo ¿sí? — hizo ojitos de cachorrito hambriento y aunque Mariana no se sentía con el mejor humor acompañó a su amiga.
Euge arrastraba a su amiga de la mano por la cafetería viendo en cada local de comida algo que pudiera comer rápido, se detuvo frente a la pastelería y mientras esperaba por una rebanada de pastel de chocolate cubierta con más chocolate alguien cubrió los ojos de Lali.
Su novio.
Nicolás.
—Buen día mi hermosa Musa —le susurró al oído.
Lali no pudo evitar sonreír al escuchar su voz tan cerca de ella, esa voz que tanto le gustaba. Se giró con una sonrisa en el rostro pero al verlo a los ojos le vino el recuerdo de aquel beso que había compartido con Pitt un par de horas antes y su sonrisa desapareció.
— ¿Te sientes bien, linda? Luces pálida, amor —dijo Nico preocupado de que su novia estuviera lastimada.
—S… sí —dijo en un susurro—. Eso creo.
— ¿Cómo que eso crees? —acunó su rostro tiernamente para examinar sus pupilas, sus ojos estaban rojos, como si hubiera llorado. Su mandíbula se tensó instantáneamente ¿Y sí ese tipo le hizo algo?—. Amor, ¿Segura que te sientes bien?
¿Le debía decir? Que había besado a otro chico. Negó con la cabeza. Sí, se lo iba a decir, simplemente no podía guardarle un secreto a su novio, porque lo quería, demasiado.
—Estoy bien, Ni —le obsequió una linda sonrisa que desarmó completamente a Nico atrayéndola hacia él para besarla.
La besó dulcemente como ella nunca se imaginó que un chico con su apariencia lo hiciera. Nicolás no era un chico de apariencia normal, aunque probablemente en invierno sí lo era ya que sus brazos eran cubiertos por esos suéteres que usaba pero, debajo de esa tela, aparte de esconderse unos grandes y bien formados brazos, se escondían tatuajes que narraban un pasado trágico en la vida de un hombre dulce como él.
Su cabello era negro pero no muy largo, apenas sí se podía agarrar al enterrar los dedos en él, su rostro era firme y lucía un poco mayor, tal vez porque lo era, tenía 25 años, era alto, cerca del 1.90 y definitivamente tenía un cuerpo musculoso muestra de que lo había trabajado en el pasado. Pero lo más maravilloso de ese hombre era su hermoso corazón, tan amable y cariñoso.
Eso era lo que la familia de Lali no entendía, sólo veían a Nico de manera superficial. Era una lástima.
Terminaron su beso gracias a que la tos falsa de Euge los interrumpió.
—Apiádense de las chicas solteras que no tenemos ni una mosca detrás de nosotras aunque carguemos con una rebanada de pastel —dijo la amiga de Lali provocándoles una risa a ambos.
—Buenos días, Eu —la saludó Ni y ella sonrió.
—Buenos días, Nicolito —le devolvió el saludo sonriente—. ¿Quieren pastel?
—No gracias —contestó Lali tomando la mano de su novio—. Vamos que se nos hace tarde.
Euge asintió y se adelantó para no ir detrás de la parejita viendo cómo se repartían miradas y besos.
La castaña dio un paso al frente pero Nico la detuvo para volver a besarla en los labios, después en los ojos y en la frente, le regaló una sonrisa y ambos se pusieron en marcha hacia sus clases.

Pasaron por una mesa sonriéndose y Rocío los siguió con la mirada, en su rostro había tristeza.

Sigue...

Mas tarde mas!
Respondo una pregunta que me hicieron: Esta "2da tempo" tiene 32 capitulos.

Y les comparto un enlace chicas! Espero que les guste. https://www.youtube.com/watch?v=SSPTJRbhEkI

Besos
Lunis♥

jueves, 3 de abril de 2014

¿Jugamos a casarnos?


 Cap 23 parte 1 ¿Amor?
—Me he perdido —se dijo así misma Rochi mientras daba una vuelta en el mismo lugar observando todos los edificios a su alrededor.
Estaba en la universidad buscando el edificio de artes pero no tenía idea de en qué parte de esa mini ciudad se encontraba. Suspiró y siguió caminando, estaba haciendo mucho frio y sus pies se estaban congelando, sólo a ella se le ocurría usar zapatillas de tacón con delgadas medias en un clima como ese, aunque desde luego no estaba acostumbrada a climas tan fríos, en su trabajo siempre buscaban climas calurosos para que pudiera vestir esos bikinis de modelo de revista, después de todo ella era una de las modelos juveniles más famosas y atractivas de su agencia por no decir que de todo el país.
Sus dientes castañearon cuando una ventisca la abrazó, el aire le removió los cabellos rubios que sobresalían del gorro de su saco de lana café. Revisó su reloj, 6:32 a.m. y la universidad aun lucía desértica, sólo había unos cuantos carros en el estacionamiento que seguramente eran de los profesores madrugadores.
Siguió caminando sin rumbo por el estacionamiento, convencida de que no iba a encontrar la facultad de artes y que no podría conocer a Jeanne en persona. Quería conocerla, quería conocer a la chica que le sacaba suspiros a Pitt en el trabajo, la chica que lo dejaba sin sueño en las noches, aquella chica que siempre mencionaba mientras observaba su teléfono celular.
Tenía que agradecerle algo también, Peter le había dicho que gracias a Jeanne él había sido capaz de tomar ese trabajo y perdonarla, bueno, no se lo dijo exactamente así pero eso fue lo que Ro entendió y estaba agradecida porque fueran amigos, de nuevo.
—No creo que seas profesora —dijo una voz masculina que la hizo sobresaltar.
Volteó hacia su lado derecho para encontrar un auto negro deportivo con la ventana del conductor completamente abajo y un joven muy apuesto asomando la cabeza.
—No, de hecho estoy perdida —contestó Rocío intentando ignorar aquella hermosa mirada del color del cielo que la veía fijamente pero no de una manera sucia si no de una manera tierna y amable, como si con solo su mirada le estuviera ofreciendo la ayuda que necesitaba. Se vio obligada a parpadear.
— ¿Qué facultad buscas? Tal vez puedo ayudarte —ofreció amable el joven.
—Amm —se aclaró la garganta, dios, ese chico podría ser un gran modelo, sólo lograba ver muy poco gracias a que el auto cubría casi todo de él pero las facciones de su rostro tan adultas y bien marcadas podían hacer derretir a cualquier chica, como a ella…—. La facultad de artes —dijo por fin en tono de pregunta.
—Ah claro, es el segundo edificio de aquí enfrente —dijo el joven señalando hacia el frente en donde se encontraba un edificio verde de 3 pisos y uno más adelante que sobresalía fácilmente—. Es fácil de encontrar, es morado y con cientos de dibujos y arte abstracto — explicó—. Voy hacia allá, puedo echarte un aventón —ofreció pero Rochi se vio negando rápidamente.
—No muchas gracias, está bien, puedo caminar —no es que el muchacho se viera con alguna mala intención pero tal vez no soportaría estar tan cerca de él sin…sacudió su cabeza,
¿Qué diablos pensaba si acababa de conocer al chico? ¡Ni siquiera sabía su nombre!
—Está bien, que pases un buen día entonces —se despidió cortes en siguió avanzando lento en su auto.
Ro tuvo que esperarse un par de minutos para recuperar el aliento y que su rostro se enfriara. Después de eso empezó a caminar al frente para dirigirse hacia el edificio que el apuesto muchacho le había señalado.
En menos de 10 minutos había llegado por la parte delantera al edificio de artes, él había tenido razón, era morado y con cientos de dibujos magníficos, tristes y alegres, podía sentir las emociones de las personas que hicieron esos dibujos con solo ver esas pinturas el cada parte de las paredes del enorme edificio.
Observó detenidamente alrededor del lugar y aún no había alumnos así que pensó en que estarían en la parte delantera del edificio, caminó hasta la parte frontal cuando divisó un auto amarillo muy familiar y a un par de jóvenes hablando. ¡Eran ellos!
Rocío sonrió al ver a Peter y a la chica castaña a su lado, que seguramente debía ser Lali, ambos estaban hablando y la muchacha lucía tensa. La rubia se acercó lo más que le fue posible sin ser vista. Se escondió detrás de uno de los pilares del edificio que estaban justo antes de bajar los cuatro escalones que daban al estacionamiento, no lograba escuchar lo que decían pero sí veía el rostro de Lali que parecía retener deseo, Pitt le daba la espalda pero sabía que estaba hablando. Ella no pudo evitar sonreír, él lucharía por ella.
Apenas desvió su mirada cuando vio el auto de aquel joven de mirada hermosamente azul, estaba estacionado a un par de autos de donde se encontraban Peter y Lali, a esa distancia no lograba distinguir si el muchacho estaba adentro o ya había salido de su auto, obligándose a no pensar en él devolvió su mirada hacia los dos tortolos para ver como sus labios se unían.
Rochi casi jadeó al ver la manera en que Pitt sostenía a la castaña, casi como si quisiera introducirla dentro de su piel pero había algo que no cuadraba, ella no hacía nada, sus manos estaban en sus costados apretándose en puños. Se estaba resistiendo. Ro se sentía como una niña mala espiando a sus papás pero aun así no dudó en sacar su celular que tenía una cámara con 12 megapíxeles y apuntarla hacia aquella hermosa parejita. Por fin después de unos segundos Lali subió sus manos a los hombros de Peter para después rodearle el cuello y fue ahí cuando ella aprovechó para tomar una fotografía perfecta de dos chicos enamorados compartiendo el beso más pasional que pudo haber visto en su vida.

Sigue...

Besos
Lunis♥

miércoles, 2 de abril de 2014

¿Jugamos a casarnos?

Cap 22 parte 2 ¿Un accidente?
El joven dentro del auto deportivo sólo negó mientras esperaba que el auto amarillo lustroso frente a él se moviera, al parecer el dueño de ese auto era de esos adolescentes que no prestaba atención y había provocado un accidente. El muchacho le hizo una señal y tomó a una chica en sus brazos, no pudo identificar si la chica estaba inconsciente pero mientras la cargaba para meterla en su auto una tela amarilla se cayó y al parecer no se dieron cuenta ninguno de los dos. En cuestión de segundos el auto amarillo arrancó y se fue rápidamente.
El joven del auto negro salió para levantar aquello que se había caído, cuando se inclinó y tomó el trozo de tela amarillo se le hizo familiar, un frio recorrió su espalda y observó hacia el frente, justo donde al auto amarillo se había marchado a toda velocidad.
Negó rápidamente mientras sus manos temblaban sosteniendo esa bufanda amarilla, sólo para cerciorarse que era una mera coincidencia olió la tela para identificar ese perfume, era el que ella usaba, su novia usaba ese olor a durazno.
¿Lali se había accidentado?
Entró a toda prisa al auto y arrancó rompiendo los límites de velocidad, necesitaba encontrar ese auto amarillo, ni que fuera tan difícil buscar un auto con semejante color.
Suspiró mientras veía desesperadamente las calles. Él le había avisado a Lali que pasaría a su casa por ella.
¿Por qué no lo habría esperado?
¿Podría ser sólo una coincidencia?
¿Alguna otra chica que le gustara el amarillo y usara ese mismo perfume?
Entonces detuvo su auto, observó la bufanda en su mano y revisó la orilla de la tela, su novia siempre ponía sus iniciales en prendas como esas. No vio ninguna L, en ninguna parte de la tela. Casi se golpeaba en la cabeza por lo tonto que era. Tomó su celular y marcó el número de su novia, la llamada iba directamente a buzón, se tranquilizó sólo un poco, La siempre se despertaba tarde y al ser un poco más de las 6:20 de la mañana seguramente estaba en la ducha y no había encendido su celular. Intentó creer que eso estaba pasando…

—Eso no se ve bien, La —dijo Pitt nervioso mientras veía de reojo las palmas de las manos de la castaña.
—Sólo fue un pequeño raspón —intentó tranquilizarlo.
—Un pequeño raspón que abarca casi todas las palmas de ambas manos —su mandíbula estaba tensa, temía que Jeanne le estuviera mintiendo, tal vez sí se había lastimado pero no quería decirle para no preocuparlo, era típico de ella.
—Para que te sientas más seguro de que estoy bien vamos a la enfermería de la universidad—ofreció.
Peter estuvo de acuerdo.
Permanecieron en silencio en lo que les restaba de camino para llegar a la universidad, era un silencio incómodo, algo que antes no había sucedido entre ellos.
El muchacho estacionó su auto cerca del edificio de artes en el mismo en donde había visto salir a Lali el día anterior. Suspiró y reposó sus manos sobre el volante. De sus labios salió una pregunta que sorprendió tanto a Lali como a él mismo.
— ¿Cuánto tiempo llevan saliendo? —preguntó.
—En dos semanas cumpliremos 8 meses —contestó la castaña casi aturdida y también sorprendiéndose de contestarle.
Sí antes se habían sentido incómodos esas palabras recién intercambiadas lo había hecho aún más incómodo.
“Llevan mucho tiempo, deberían terminar. Deberías estar conmigo. Yo debería hacerte sonreír de esa manera” pensó Peter pero no lo dijo, permaneció en silencio con sus manos apretando fuerte el volante.
—Gracias —dijo Lali mientras Pitt limpiaba las palmas de sus manos delicadamente con un algodón y un poco de alcohol, sentía las manos hormigueando pero decidió echarle la culpa al líquido en lugar de aceptar que se sentía así por sentir las manos del modelo sosteniendo tan delicadamente las suyas.
Después de terminar de limpiarle las manos le aplicó un poco de pomada para protegerlas durante el día, por suerte era la única zona afectada, aparentemente, y no había sido muy grave, sólo unos pequeños raspones.
Lali sintió un poco de frio al momento en que sus manos fueron dejadas sin la calidez de aquellas fuertes y grandes manos.
Se levantó de la silla y se acomodó su abrigo fue en ese momento en el que sintió que algo le hacía falta, su bufanda.
—¿Pasa algo? —le preguntó Pitt notando cómo tocaba su cuello. ¿Y si se había lastimado?
—Me hace falta mi bufanda —contestó observando el piso de la enfermería.
—Tal vez la dejaste en mi auto —dijo Peter recordando que después del accidente aun la tenía—. Aún tenemos tiempo ¿Quieres que regresemos?
Sólo asintió.
—No está aquí —dijo Jeanne cerrando la puerta del auto—. Tal vez se me cayó y no me di cuenta.
—Lamento la perdida de tu bufanda —la castaña sonrió.
—Era un regalo que Euge me había dado —se encogió de hombros.
—Ya veo —ambos guardaron silencio.
La mañana estaba helada y ellos estaban de pie como tontos al lado de un auto que sobresalía fácilmente por su discreto color amarillo.
Los ojos de Peter se cerraron intentando retener el impulso de abrazarla y besarla… pero gracias a eso una idea tonta y disparatada le llegó. Sí, podría funcionar, podría.
—Lali —habló atrayendo la atención de la chica—. Te quiero.
El corazón de la castaña cayó a sus pies y su boca se abrió pero no logró pronunciar ni una palabra, ni siquiera podía respirar.
—No tienes que decirme nada, pero es la verdad, te quiero como algo más que una amiga y aunque nos hayamos separado estos años aun te sigo queriendo y sé que dentro, tal vez demasiado dentro de tu corazón tú sientes algo por mí…
—Tengo novio —dijo interrumpiéndolo.
¡Perfecto! Estaba funcionando.
—Lo sé, pero que tengas novio no significa que lo quieras o que lo ames…
—No es de tu incumbencia —estaba empezando a enojarse.
—Lo sé.
—No digas más “lo sé”
—Bien, entonces déjame besarte —La retrocedió un paso de Pitt—. Sí me dejas besarte sólo esta vez no te molesto —ella iba a hablar pero ni siquiera la dejó—. Sí te beso y tú no me tocas eso significa que no sientes ni sentiste nada por mí, pero si me tocas será lo contario.
—Estás loco…
—No, las emociones se dirigen por sí mismas, sólo tienes que aceptar y ya…
—Bien, bésame. No importa —dijo pero en realidad sus manos temblaban.
Pitt asintió y se acercó a ella para inmediatamente romper la distancia con un beso.
La besó tan profundamente como si necesitara de ella para respirar, con una mano la rodeó por la cintura apegándola a su cuerpo, él nunca dijo que no la podría tocar, y con la otra mano sostuvo su cabeza desde su nuca para profundizar el beso.
Lali se sentía de gelatina, dios, había extrañado esos labios, esos besos tan cálidos y perfectos, no se había dado cuenta de cuánto los había extrañado hasta ese momento. Quería romper el beso lo más pronto posible pero ninguno de los dos parecía tener suficiente, gimió en la boca de Peter y él sólo siguió besándola. Ella apretó sus manos en puños para no tocarlo, no debía hacerlo. Nuevamente gimió, no podía más, lo quería tocar, necesitaba poder besarlo como antes lo hicieron, cuando aún eran unos niños…

Se quejó y gimió sin poder resistirse y entonces lo tocó.

Sigue...

Besos
Lunis♥

martes, 1 de abril de 2014

¿Jugamos a casarnos?


Cap 22 parte 1 ¿Un accidente?
Rochi escuchó como la puerta de la entrada fue azotada fuertemente, supuso que Peter había llegado por lo que se levantó de inmediato del sillón de la estancia para correr hacia el pasillo de la entrada.
— ¿Cómo te fue? —le preguntó sonriente al modelo apenas vio su silueta.
—Tiene novio —contestó entre dientes, Rocío podría jurar que lo vio mordiéndose los labios pero cuando fijó su mirada en él su rostro sólo se veía abatido.
— ¿Qué? —incluso ella se sentía en shock al escuchar eso.
—Fui un estúpido —murmuró Pitt al momento en que pasó por su lado para ir a descansar su cuerpo en el sillón de la sala, rápidamente la chica lo siguió pero no se sentó a su lado, ni siquiera se acercó a él, sólo permaneció de pie y en silencio hasta que él nuevamente habló—. ¿Cómo fui capaz de imaginar que ella me esperaría durante tres años? ¿Cómo pude ser tan estúpido?
Rochi no sabía que decir, se sentía mal por Peter, demasiado, estaba lastimado y lo último que quería ver era a él lastimado emocionalmente.
—Pero…
—No hay nada que hacer —dijo rendido.
Nuevamente la muchacha se quedó muda, quería decirle algo para ayudarlo pero las palabras parecían escaparse de su mente antes de siquiera empezar a formarse.
—Puedes luchar por ella —dijo finalmente, suspiró mientras se apoyaba sobre su pierna y apartaba su cabello rubio teñido de su rostro—. No digas que no hay nada que hacer. Sé cuánto la quieres así que entonces demuéstralo…
—Tú no la viste, su sonrisa era hermosa cuando leía un mensaje proveniente de su novio — incluso decir esa última palabra le secaba la boca le provocaba un nudo en la garganta. Suspiró—, nunca la había visto sonreír de esa manera. Vine aquí con la intención de recuperarla, de que esta vez hubiera algo verdadero entre nosotros pero si ella es feliz no debo arruinar eso, no debo arruinar su felicidad.
—Pero, Pitt…
—No pensé que esto pasaría así que me tomó por sorpresa, no pude conducir por el shock durante más de una hora pero ahora puedo pensar con un poco de claridad, la amo y no quiero arruinar su felicidad, no lo haré —finalizó con un nudo en la garganta, lo había pensado en todo el camino, había ensayado esas palabras para que Ro no se preocupara mucho por él, sabía que lo haría pero si era capaz de no romperse frente a ella entonces no sé preocuparía tanto.
La rubia suspiró profundo, negándose a creer o entender las palabras de Peter, lo único que creía era que él la amaba.
—¿Sólo así? —le preguntó—. ¿La dejarás ir así?
—Sí —le contestó, sin embargo no podía verla a los ojos.
Rocío apretó sus manos formando delicados puños y sin decir nada más se marchó de esa casa hecha una furia.
LALI. Ese nombre fue lo único que permanecía en su cabeza. Debía ir a conocerla en persona.

Pitt abrió los ojos después de una horrible pesadilla en donde perdía al amor de su vida.
Se giró sobre su cama para reconocer en la habitación en donde se encontraba, era la suya, estaba en su casa ¡mierda! no había sido una pesadilla, fue real.
Con sus ánimos arrastrando por el suelo de su habitación se arrastró hasta la ducha en donde intentó relajarse, después de todo era su primer día de clases en esa universidad, así que debía, por lo menos, fingir que estaba prefecto para tomar clases y conocer a nuevas personas.
Salió de la ducha sintiéndose un poco mejor, ajá, y se vistió rápidamente para salir a la universidad, no era tarde pero aun así salió corriendo, no quiso desayunar así que seguramente pasaría a alguna tienda a comprar un café o algo caliente.
Encendió el auto e inmediatamente la calefacción, hacía un frío que amenazaba con congelarle el corazón, por suerte ahora sí se había puesto un abrigo.
Una vez en la carretera se desvió hasta una pequeña tienda de autoservicio que estaba abierta las 24 horas, después de todo eran las 6:20 de la mañana. Pidió un café caliente y un panecillo de canela que estaba recién hecho y nuevamente entró a la carretera, su atención vagaba por las calles mientras conducía lentamente y daba mordidas al pan. Nada había cambiado desde que se marchó de esa ciudad.
Sin apartar su vista del camino intentó tomar el café pero al no verlo lo golpeó y derramó unas gotas del líquido sobre su mano, apartó su vista del camino para sacudir su mano y buscar que no se hubiera derramado más dentro del auto y cuando volvió su vista al camino frenó inmediatamente al ver a una persona cruzando la carretera sin poner atención.
Frenó y aquella muchacha cayó al suelo, su corazón se detuvo mientras desesperadamente intentaba quitarse en cinturón de seguridad para salir del auto, cuando por fin lo logró corrió hacia la muchacha para reconocerla inmediatamente y provocarle un mini infarto al corazón.
Lali estaba en el suelo, no parecía lastimada pero su rostro era cubierto por su corto cabello y una bufanda amarilla, su respiración estaba agitada y seguramente estaba en shock por el susto.
— ¿La? —preguntó Pitt conteniendo el aliento.
Rápidamente levantó su rostro para ver al culpable de su casi atropellamiento.
—Pitt —soltó.
El muchacho sin pensar la envolvió en sus brazos, acercándola a él lo más que le fue posible, ella no hizo ningún movimiento pero el susto ya estaba pasando y esos cálidos brazos estaban ayudando bastante.
—Por favor dime que estás bien —dijo Peter casi en tono de súplica, si le pasaba algo malo a ella estaba seguro de que moriría.
—Sí —le contestó, escondió su rostro en el pecho del modelo mientras intentaba regular su respiración—. Estoy bien —dijo elevando su voz para que él la escuchara y dejarla de abrazarla tan fuerte—. En serio estoy bien, no me golpeó el auto ni nada, solo me asusté —le explicó pero el parecía no escucharla por lo que se vio obligada a separase un poco de él—. Me estás quebrando la espalda —dijo formando una sonrisa en su rostro.

Un claxon sonó haciéndolos sobresaltar, Peter levantó la mirada para ver un auto deportivo de color negro, y le hizo una señal de disculpa, tomó a Jeanne en sus brazos y rápidamente la metió en el asiento del copiloto de su auto, corrió hasta su lugar y entró al auto para ponerse en marcha.

Sigue...

Jajajaja... No se quien, pero alguien le dijo a novio de Lali "salame" No le digan asi! Los tontos fueron ellos que no dijeron las cosas a tiempo!!! 

Besos
Lunis♥